Empecé esto, como un juego, como un intercambio de cromos, dos monedas de oro, por tres de plata o varias de bronce, sin embargo, ese juego inocente, ha mutado, ha crecido desorbitadamente, ha parido desde sus entrañas, a una criatura de miles de lenguas bífidas, acariciando con ellas la manzana prohibida, el pecado elevado a la potencia mayor, y ahora, me doy cuenta, que no soy dueño de mis actos, algo desconocido solivianta mis sentidos, regurgita mis nervios, e invade ambos hemisferios.Soy capaz de darme cuenta, consciente soy aunque no lo entienda, de admirar callado como manipula mis brazos, mis manos como una simple marioneta, pero a la vez, también soy incapaz de controlar esos espasmos, incapaz, de llegar a tiempo, a borrar, lo que en mi ausencia escribiera, e impedir expandir el conocimiento de lo expuesto como biblia de los sentimientos en la mas selecta de las escuelas, asi tampoco nadie, podría acusarme, de ser el primero que de esa forma amara o quisiera.
-¡ Miralo, mirar todos lo que dice!, ¡estar seguros que se trata de un plagio, que nos diga de que presume, que le diremos de que carece!, ¡nadie es profeta en su tierra!, ¡ese discurso, lo copio de un blasfemo, y ahora nos quiere embaucar, falso predicádor en el desierto!, ¡ lapidemoslo por hereje, y cubramoslo de arena, a el, y a cada apéndice de su pensamiento!, ¡escuchar lo que proclama el proscrito!, ¡que en su religión o en su país, no gobiernan dioses ni reyes, si no que rige el amor, y también es soberano en el imperio de los sentidos!,! menudo chalado, bufon de los infelices! ¡!el amor!!, -¡quien sabe ya donde vive!.
-¿Por qué esa bestia, sola, se basta y se sobra, para reducir a escombros la Catedral de Notre Dame con un simple abrazo?.
-¿Por qué iracunda bestia, demonizas mi intención, y publicas a traición, cada basta puñalada que sangra en mi corazón?.
-¿Acaso era necesario vomitar todo ese reguero de verdades?, ¿te sentías mejor haciéndome a mi, sentir culpable?, ¿de que me acusas?, ¿de huir de las vanidades?, ¿de deshonor, de falta de lealtad?, ¡no, eso no, jamás!, tu fuiste la que violaste el cofre de mis secretos, la caja de Pandora de mi intimidad!.
Ahora, dejaron de ser prisioneros, e interactúan libres, quitaste la llave de la cerradura, y por allí escaparon los mas sensibles.
-¿Por quien doblan las campanas, cuando uno no cree en santos?, ¿de que me sirvió tejer esta espesa red, de excusas y justificaciones, si luego fueron otras y no las mias, las que guiaban impunemente hacia los ojos de cualquiera lo que deseaba tener a buen recaudo, de las gentes que se asomaban cuchicheando desde sus balcones como viejas alcahuetas?.
Es, como la maldición de un poseso, exorcismo en estado puro, tanto que ni un conclave de cientos de sacerdotes podrían explicarlo, aunque lo hicieran todos a la vez, , o por separado, o uno por uno, como la descarga de adrenalina en un amante ante su primer beso, propagándose de pies a cerebro,-!hormonas, pongase ustedes a trabajar!.
Desdeñar hoy, lo que siento, obturar el paso de los años, estrechar el diafragma del recuerdo, e intentar olvidar, seria hacerle un mal favor a los principios en los que creo, por eso seguire escribiendo, amando mis poemas como vehiculo de desplazamiento.
¡Lo que ha unido el sol y la luna, que no lo separe el hombre, que sea huérfano de sentimientos!.






