Enamorado de la suerte de otros hombres, de todas las mujeres sin nombre que veía pasar ante mí como mariposas en estampida, luego ya su lejanía me recordaba que no eran ni jamás serian mías, sino una parte más del horizonte, el trazo de un arco iris, en un celeste cielo que la vida cruel no me permitía.
Enamorado de mil primeros amores, de ausentes desconocidas para las que yo tan solo era un pretendiente más con el que decorar sus incipientes historias de divas, rosas frescas y jóvenes que al intentar cogerlas solo me ofrecían sus espinas.
Enamorado de la juventud y la belleza que tenían, que en cierta medida aún conservan pero que el tiempo en sus rostros y en sus cuerpos a comenzar marchita, enamorado de la indiferencia que provocaban sus miradas hacia la nada cuando me veían, enamorado de sus sonrisas ficticias conociendo de antemano que eran el fiel reflejo de las mías.
Era mi mente de adolescente la que se engañaba, la que creía que por aventurarme a soñar por entonces con ellas nada perdía, era yo el que esperaba escondido en la fantasía que nunca llegaría.
Enamorado de sus recuerdos y de los caminos diversos por los que los sentimientos nos han llevado, no puede sino mostrarse el corazón satisfecho del resultado final, tras el esfuerzo y el trabajo realizado.
"EL AMOR, ES LA PASION POR LA DICHA DEL OTRO"
Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac
martes, 28 de agosto de 2012
LATIGOS COMO RAYOS
Látigos que culminan su castigo en puntas de lanza, en anzuelos de mil retorcidas puntas, en garfios de una sola, en flechas afiladas, en estacas de madera, en coronas de espinas que se clavan en la frente, en la espalda y en el alma.
La piel rota se defiende cerrando a su alrededor la herida, cerrando en falso, la cicatriz guarda alojada en su interior la herrumbre, el dolor infecto del metal envenenado, ensartado el cuerpo, los brazos del látigo hacían las veces de los hilos que han de mover en contra de su voluntad a un muñeco, como la correa que sujeta a un perro malherido, preso de su dueño, y esclavo de su rutinario maltrato.
Tensar la cuerda le recuerda que escapar significa aún más daño, la sangre se derrama, corre y lubrica los lazos al intentarlo, lazos de sangre que sujetan al marinero al barco, el ancla que desgarra el milenario coral si zarpar lo hizo el olvido sin retirar las sogas, advierte del peligro de terminar sus días hundido en el fondo marino.
Una a una saltan las cadenas que lo liberan y se aleja, aunque el deterioro en su integridad es evidente, y su abandono una cuestión a tener en cuenta, aún es más devastadora la muerte, al igual que la peor de las tormentas.
Llegado el momento, el hombre ha de ser hombre por propio convencimiento, ha de arrancarse los malditos estigmas que profanan su mente y su carne como en el infierno lo hace el agua bendita, aunque le cueste, siempre ha de seguir subiendo porque la única salida del pozo se encuentra arriba, porque crea que realmente debe hacerlo, y no tan solo, porque lo escriba.
La piel rota se defiende cerrando a su alrededor la herida, cerrando en falso, la cicatriz guarda alojada en su interior la herrumbre, el dolor infecto del metal envenenado, ensartado el cuerpo, los brazos del látigo hacían las veces de los hilos que han de mover en contra de su voluntad a un muñeco, como la correa que sujeta a un perro malherido, preso de su dueño, y esclavo de su rutinario maltrato.
Tensar la cuerda le recuerda que escapar significa aún más daño, la sangre se derrama, corre y lubrica los lazos al intentarlo, lazos de sangre que sujetan al marinero al barco, el ancla que desgarra el milenario coral si zarpar lo hizo el olvido sin retirar las sogas, advierte del peligro de terminar sus días hundido en el fondo marino.
Una a una saltan las cadenas que lo liberan y se aleja, aunque el deterioro en su integridad es evidente, y su abandono una cuestión a tener en cuenta, aún es más devastadora la muerte, al igual que la peor de las tormentas.
Llegado el momento, el hombre ha de ser hombre por propio convencimiento, ha de arrancarse los malditos estigmas que profanan su mente y su carne como en el infierno lo hace el agua bendita, aunque le cueste, siempre ha de seguir subiendo porque la única salida del pozo se encuentra arriba, porque crea que realmente debe hacerlo, y no tan solo, porque lo escriba.
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LA VIDA ES BELLA
Hola, os quiero invitar, a que conozcais este comienzo mio como blogger, me parece que se llama asi,bueno en el ire publicando mis poesias,no os pido que os las aprendais, solo que las leais si os apetece,a lo mejor no os gustan, pero como las he parido yo, y a todas las madres sus hijos les parecen los mas guapos,pues eso que a mi tambien me lo parecen .
Por ultimo agradecer a ese gran vecino y para mi amigo sr,Cardenas por su asesoramiento informatico constante, y recordaros que tanto el titulo del blog,como la fotografia de encabezamiento,pertenecen a una conocida pelicula,que si no la habeis visto os la recomiendo,y las he puesto porque me siento muy identificado con ese gran actor protagonista de esta pelicula,Roberto Benigni,que en la ficcion creo recordar se llama Guido,bueno ser comprensivos y espero que os entretenga un poco....un saludo
Por ultimo agradecer a ese gran vecino y para mi amigo sr,Cardenas por su asesoramiento informatico constante, y recordaros que tanto el titulo del blog,como la fotografia de encabezamiento,pertenecen a una conocida pelicula,que si no la habeis visto os la recomiendo,y las he puesto porque me siento muy identificado con ese gran actor protagonista de esta pelicula,Roberto Benigni,que en la ficcion creo recordar se llama Guido,bueno ser comprensivos y espero que os entretenga un poco....un saludo

