A lomos del tiempo, que se desangra por momentos como un
corcel herido cabalgo, sobre él, como castigo, mi mano azota su piel, pero más rápido
el caballo ha de correr golpeado por él látigo que le guía hacia el destino que
para sí tiene reservado.
Mi vida, tan efímera como intensa, tan extensa como la
ilusión por un amor que nunca llega, entrega en sacrificio parte de su
juventud, a cambio de la virtud de la experiencia.
Incansable avanza, ni dunas de arena, ni montañas
abruptas de laderas escarpadas detienen la aventura, una generación tras otra
han de seguir la misma suerte, ni la humanidad, ni la evolución de las
especies, ni yo que en alguna ocasión me he llegado a sentir inmortal, hemos
conseguido perpetuar nuestra presencia en un viaje en el que nadie viaja
eternamente.
Parecía que se iba a detener la vida, que en ese momento
no había vida más allá de la vida, que lo que existía era solo lo que se conocía,
y que lo demás era simplemente un estado ausente, vacio de personas y colores
en el que nadie vivía.
Te aíslas en un circulo a medida, el cual actúa como un
laberinto sin salida, a fuerza de repetirla mil veces llega a convertirse en
verdad la mentira, y las costumbres y los hábitos de vida parecen ser los
únicos disponibles, cerrándonos la puerta quizás por comodidad a nuevas
aventuras y experiencias.Pero la realidad es otra, tras un brusco cambio en el
orden natural de las cosas, tras el caos primigenio y la confusión, la
situación aprende y por si sola busca otros alicientes, modos, maneras, formas
y personas diferentes con las que repartir y compartir los recién nacidos retos
en tu vida.
Cuando crees que todo ha acabado, que has dado el último
paso, te sorprende tu otro pie, para demostrarte que estabas equivocado, cuando
ves a los amigos alejarse por los caminos por los que junto a ellos paseaste
creyendo que eran veredas, y que en el escenario en el que actuaste era solo un
decorado de cartón piedra, te das cuenta y piensas que debes hacer borrón y
cuenta nueva, y reescribir la historia confiando en que esta vez, ella será
fiel a la memoria y a la voluntad del poeta.
Duele ser verdugo, paradoja de la vida, paradigma de la
culpa ajena, incoherencia de la mente que no entiende de dolor cuando no es
visible a simple vista la herida.
Hiere ser verdugo, ser el cruel que apunta y dispara y a
la vez él quien en el que hace blanco la bala, duele, debe doler ver viejos
fantasmas aparecer tras cualquier puerta o esquina cuando uno acabo con ellos
con sus propias manos hace tiempo, almas en pena vagando y bailando en fiestas,
espíritus huérfanos de cuerpos, cuerpos casi muertos huérfanos de sentimientos.
Duele ser las ramas del árbol que se agitan y duele ser
el viento que provoca sus movimientos, duele ser hombre y mujer y verdugo y
victima al mismo tiempo.
Acude el arrepentimiento como única y última salida, como
a un oasis el sediento para calmar su sed, aunque pocas veces le sirva de
consuelo, y muchas más como la hiena, la culpa se siga de él burlando y riendo,
mientras, el negro luto y el duelo, tan grande como el que se guarda por mil
muertos, esperan lugar y día definitivo para su propio entierro.
LA VIDA ES BELLA
Hola, os quiero invitar, a que conozcais este comienzo mio como blogger, me parece que se llama asi,bueno en el ire publicando mis poesias,no os pido que os las aprendais, solo que las leais si os apetece,a lo mejor no os gustan, pero como las he parido yo, y a todas las madres sus hijos les parecen los mas guapos,pues eso que a mi tambien me lo parecen .
Por ultimo agradecer a ese gran vecino y para mi amigo sr,Cardenas por su asesoramiento informatico constante, y recordaros que tanto el titulo del blog,como la fotografia de encabezamiento,pertenecen a una conocida pelicula,que si no la habeis visto os la recomiendo,y las he puesto porque me siento muy identificado con ese gran actor protagonista de esta pelicula,Roberto Benigni,que en la ficcion creo recordar se llama Guido,bueno ser comprensivos y espero que os entretenga un poco....un saludo