Empiezo a notar
los primeros síntomas de equilibrio, signos claros de que la convalecencia
sigue teniendo pronóstico reservado pero da muestras de recuperación a medio plazo,
muestra tímidos cambios en el habito,
muy discretos eso sí, pero toda gran travesía dicen que comienza con un pequeño
paso.
Recuperación, esa es la palabra clave, recuperar el ánimo,
la estabilidad, las ganas de vivir, la razón, la ilusión, la esperanza, la
fuerza necesaria para seguir adelante y la creatividad como puente hacia metas
futuras.
Es un trabajo duro, un esfuerzo titánico añadido al
agotamiento que lastra nuestro cuerpo, hay que ser tenaz, perseverar, insistir,
no dar ni un paso atrás porque haríamos visible nuestra debilidad y ese es el
peligro, un peligro que nació en nuestro interior, que fue creado por nosotros
mismos por falta de confianza, de seguridad y autoestima, de personalidad,
aquella palabra que fue secuestrada por enemigos sin escrúpulos.
Debemos reflexionar, adquirir nuevos hábitos, aprender,
cuestionar la realidad a la que estábamos acostumbrados y variar nuestra forma
de pensar, somos lo que pensamos, desechar las ideas negativas, verlas venir e
identificarlas enseguida para no dejarlas instalarse en nuestra mente, no son
bienvenidas, no hemos de aceptar su compañía, pues esta, a base de repetida,
adquiriría la virtud y el rango de normalidad, y esa es la mayor de las
mentiras.
Ayuda, el poner en prácticas técnicas de relajación,
expulsar la ansiedad y las tensiones a través de la respiración, los malos
pensamientos dejan de existir cuando previamente ha desaparecido la ansiedad.
Nuestro principal objetivo, alcanzar la felicidad y para
salir a recibirla debemos vestirnos de pies a cabeza con suficientes prendas,
tenemos para ello lo suficiente y somos lo suficientemente capaces para
alcanzar la felicidad plena, es tan solo un ejercicio de autocontrol, de
afirmación, de creer en lo que realmente tenemos y somos, tenemos suficiente
tiempo, salud, dinero, somos lo suficientemente buena pareja, padres, amigos,
hijos, somos lo bastante buenas personas para ello, no necesitamos más que
levantarnos y comenzar a construir estructuras firmes y solidas, esta vez
positivas, que den un soplo de aire fresco a nuestra vida, no olvidemos que
somos lo que pensamos y que nuestra forma de afrontar el día a día nos ayudara
a que lo veamos de una forma diferente y constructiva.
Ahora hay que centrarse en el momento actual, en el hoy,
en el presente, en el que en este instante vivimos con ese tinte de felicidad
que le da un realismo especial, una magia diferente.
No hay que distraerse con detalles insignificantes, ni
buscando o dando explicaciones a alguien que ni le va ni le viene y sobre algo
que explicación racional quizás no tiene.
Dejemos nos embriagar por todo aquello que nos sucede,
por la esencia perfumada de un jardín de emociones frescas y blancas, empapémonos
bajo la lluvia y sin miedo de todo lo nuevo que hasta ahora desconocíamos,
miremos al cálido sol, cerremos los ojos y abramos de par en par la mente y el
corazón al amor, a las buenas vibraciones y a los buenos momentos.
Todos los ríos nos llevan al mar, una cosa lleva a la
otra, si pensamos y actuamos con positividad, atraeremos como un reclamo las
mejores sensaciones, y así, sucesivamente, cuando consigamos hacer de la
costumbre por repetida un hábito, podremos considerar que el círculo se ha
cerrado.
Sonreír, ser feliz, conservar tan solo los recuerdos
gratos y sentirse reconfortado al recordarlos, buscar la excelencia que no la
perfección en todo lo que hacemos y a todo lo que nos dedicamos, proponernos
metas posibles, ejercitar a diario la
mente y el cuerpo, mantenerlos activos para que después sea más profundo y
reparador el descanso.
Léase este manifiesto por la vida, en la adversidad o
cuando la necesidad te anime a pedir ayuda y no se encuentre en la soledad a
nadie, así como en las etapas más tristes y difíciles, léase con el fin de
cambiar un punto y final por un punto nuevo de partida, como remedio para sanar
las heridas y borrar las cicatrices, como texto de referencia al que recurramos
para fomentar y reforzar nuestra autoestima.

Pero que son nuestros problemas, nuestras preocupaciones,
enfermedades o penas en el contexto de la historia, que son, 70, 80 o 90 años
que es lo que dura aproximadamente la existencia humana frente a los miles de
millones de ellos que la vida lleva existiendo.
Todo es relativo, circunstancial, todo lo que es vivo
morirá, desaparecerá cuando termine su ciclo vital, y en el caso de los seres
humanos, con ellos, todos sus sufrimientos, sus ansiedades y todo lo que
consideraban importante.
No serán necesarias más de dos o tres generaciones para
que nos convirtamos en olvido por completo, en casos extremos ni los hijos o
por ser un poco más generoso ni los nietos nos recordaran pasado un tiempo.
Nadie nos traerá flores, algunos tendrán que esforzarse
incluso, para recordar nuestro nombre.
Nuestro paso por la vida es transitorio, podemos
considerarnos egocéntricos, ser el centro del mundo, pero sin ánimo de
ofenderme y sin la intención de
menospreciarnos, pienso que somos mucho menos que eso, somos un simple parpadeo
en una mirada infinita, un grano de arena en el desierto, o en el inmenso
océano una insignificante gota de agua.
Somos un poco más que la nada, la historia nos menciona
por decir que alguien, alguna vez existió y desapareció en el mismo instante,
como un destello, como un relámpago centelleante que muere nada más verlo.
Así somos de pequeños, aunque algunos se llenen de
orgullo y no entiendan lo que tiene su existencia de efímero y pasajero.
Y de vuelta a casa, un día como otro cualquiera, mientras
los fantasmas aún visibles paseaban bajo la luz tenue de las estrellas.
Vendrían o habrían de venir, las noches seguían llegando,
tras un periodo largo la oscuridad volvería a cubrir, aquellos lugares ya casi
olvidados.
Todo seguía estando allí, en el mismo sitio las mismas
cosas, en el mismo lugar aquella nota que decía, “ la respuesta la encontraras
en los libros “, solo que esta vez, formulaban las respuestas nuevas preguntas .
Aquel era quizás, uno más de los mensajes estratégicamente
dispuestos pronosticando algún suceso, como en “El mundo de Sofía” aguardo con
impaciencia una señal, un texto oculto, un mensaje en una botella, podrá parecer
coincidencia, puede que así sea, pero os `puedo asegurar que a veces gira al revés
la ruleta y la posibilidad más remota acierta.
Parece de todo menos cuerdo llegar a pensar que algún ser
celestial anuncia los acontecimientos previstos con anterioridad, para
avisarnos o hacernos participes de su poder.
Que una de las páginas del libro que estoy leyendo diga
que yo en este mismo momento lo leo y a mí me lo dedique por completo, es algo
que ayer cuando fue escrito era impredecible pero que hoy, es increíblemente cierto,
o como ese decimo de lotería sin premiar, el 33216, el mismo que he visto alejándose
de mí por el suelo arrastrado por el viento, quien me dice que no es un señuelo
para que haga lo posible por comprarlo porque será premiado en el próximo sorteo
de Navidad.
Es sugestión, o la necesidad de desafiar a la suerte, es
enfrentarse a lo desconocido o jugar a ganar, intentando engañar a nuestro
destino.
" VIGILA NO SOLO COMO TÚ INTERPRETAS LA VERDAD, PREOCUPATE TAMBIÉN DE COMO A TRAVES DEL LENGUAJE DE TUS PALABRAS Y GESTOS, LA PERCIBEN AL ESCUCHARTE LOS DEMÁS "
Pero juega con desventaja, al no saber realmente, ni
conocer todo lo que a su alrededor sucede, como el ciego que además de no poder
no quiere ver, o como el que no es capaz de distinguir e interpretar las formas
más básicas y primitivas con su mirada.
Siempre un paso por delante, con la tranquilidad del que
no tiene prisa y no le importa esperar, del impaciente paciente, con la tibieza
del que habla a media lengua y con el amplio margen que el infinito finito le
da.
Como un castigo divino, sobre su cabeza una espada
afilada, sobre su pecho, la incerteza y la desconfianza que continuamente le
hacen mirar hacia atrás porque hacia adelante no hay nada, ni futuro ni casi
esperanzas, la impotencia de ser al final el cazador cazado, la de en resumidas
cuentas intuir su fin, porque para él, el tiempo de luchar ya casi había acabado.
Batalla de armas sofisticadas contra las fuerza de brazos
y manos, tampoco es factible un acuerdo, pues el orgullo carece de interés para
el contrario, la situación, incomoda para el adversario y terrible para el
perdedor si detenidamente lo pensamos, se revuelve como una fiera contra el
invasor dejando en evidencia sus carencias, y el cuerpo expuesto a la
desconocida voluntad de Tanatos.
Conflicto de intereses entre humanos mercaderes, que
compran y venden al mismo precio a enemigos y a hermanos para convertirlos en
esclavos, encuentros en la tercera fase, la realidad se acerca y se asemeja
tanto a la ficción, tanto a lo tantas veces deseado, que tanto se asusta el,
como tanto o más me asusto yo aunque no nos conozcamos
Son tan frías tus palabras, tan vacios tus sentimientos
como vanos los intentos de sacar algo en claro de la nada.
Irresponsables, somos irresponsables, animales
irracionales producto de la ignorancia.
No aprendemos, nos gusta sufrir, castigarnos y
flagelarnos, nos hacemos a nosotros mismos daño, nos ahogamos sabiendo nadar,
podemos volar y no acabamos de levantar el vuelo, somos la nube más negra en
una tormenta, somos el error, el adiós, y el dolor del engaño.
Cuando llegamos donde queremos retrocedemos un paso,
cuando tenemos lo que deseamos, no es suficiente y dejamos de valorarlo, cuando
la vida nos sorprende, nos damos cuenta de que no es la sorpresa que esperábamos.
Así somos, infelices por naturaleza, insatisfechos,
nuestra codicia es insaciable cuando están cubiertas las primeras necesidades,
cuando no sentimos en nuestro estomago las fieras dentelladas del hambre, ni la
piel cuartearse a causa del frio como la de tantos vagabundos que sin otra
opción duermen sus inviernos e infiernos personales en las calles.
LA VIDA ES BELLA
Hola, os quiero invitar, a que conozcais este comienzo mio como blogger, me parece que se llama asi,bueno en el ire publicando mis poesias,no os pido que os las aprendais, solo que las leais si os apetece,a lo mejor no os gustan, pero como las he parido yo, y a todas las madres sus hijos les parecen los mas guapos,pues eso que a mi tambien me lo parecen .
Por ultimo agradecer a ese gran vecino y para mi amigo sr,Cardenas por su asesoramiento informatico constante, y recordaros que tanto el titulo del blog,como la fotografia de encabezamiento,pertenecen a una conocida pelicula,que si no la habeis visto os la recomiendo,y las he puesto porque me siento muy identificado con ese gran actor protagonista de esta pelicula,Roberto Benigni,que en la ficcion creo recordar se llama Guido,bueno ser comprensivos y espero que os entretenga un poco....un saludo