Recuerda, recuerda, que eres tú el que posee la fuerza,
que tuya es la voluntad, que aunque te presten ayuda y un hombro en el que
apoyarte, depende tan solo de ti, el conseguir salir del pozo y de una
anticipada muerte en vida liberarte.
Piensa en las cosas y en las personas que merecen la
pena, solo en esas, en las que te quieren tal como eres porque así deseaban que
fueras, rompe con las imaginarias cadenas que imaginariamente te sujetan y
vuela, corazón vuela.
No dejes de soñar, ni de creer en ti aunque en la
oscuridad a veces no te veas, no cierres los ojos porque no te reconozcas en el
espejo en el que te reflejas, no dejes de luchar ni te rindas jamás, ante esta
cruel guerra que se te presenta.
Despierta despertar tras despertar con la mente cada vez
un poco más serena, con una ilusión nueva cada vez para que como una primavera
vaya haciendo florecer pensamientos positivos, limpios y alegres en tu cabeza.
Recuerda, recuerda, que como estuve, estoy y estaré a tu
lado, hasta el día en que me muera.

