Y que es la vida más allá de una sucesión de día tras día,
sino el tiempo que comprende desde el momento de nuestra concepción y creación,
hasta la hora de nuestra muerte.
¿Qué es la vida? me pregunto, pero mi mente no está
preparada ni capacitada para responderme, no encuentra sentido al por qué unos
viven y otros mueren, ella sigue cautivada por ese misterio que desde siempre
la inquieta, por ese sueño eterno del que nadie despierta una vez que
profundamente se duerme.
No acierta el corazón, ni tampoco el pensamiento, ni la
fe en un Dios supremo a aventurarse a creer en aquello que no ve, aunque a
veces se necesite como última esperanza recurrir a ello.
¿Por qué he de dejar de existir si seguiré vivo en tu
recuerdo?, para qué preocuparme tanto de los problemas pequeños, de los amores
insignificantes y de los grandes sentimientos no correspondidos, si al fin y al
cabo todo sufrimiento es pasajero, un susurro que silenciará y enmudecerá el
trueno, una preocupación intensa y recurrente que perderá fuerza e importancia
con el paso y el desgaste de los años.
Hoy toca reflexionar sobre si el dolor, la culpa, la falta
de autoestima y la inseguridad eran reales o producto de una triste fantasía
con la que nos castigábamos y lo seguimos haciendo nosotros mismos. Pero tras
reflexionar, batallar y luchar contra esos fantasmas que nos asustaban y aún a
veces lo siguen haciendo, siento que perdura ese miedo que vive latente como un
sigiloso veneno inoculado en nuestro organismo cuando apenas éramos unos niños pequeños.
Que es la vida también sino el celebrar la oportunidad de
conocerte, de haber formado una familia con mayor o menor suerte, el tener
hijos tantos o más como el corazón insaciable de ellos pidiese, que es más allá
de la ilusión constante por algo, de la búsqueda de la felicidad que es
diferente en forma, cuerpo y alma según sea el que la este buscando.
Pasa la vida demasiado deprisa y de ello no somos
conscientes, nos entretenemos viviendo de sueños sin disfrutar del presente,
pensando en que pudo ser lo que nunca fué, en si hubiera sido mejor o peor lo
que nunca existió cambiado personas o decisiones a las que elegimos o tomemos
respectiva y equivocadamente en nuestro pasado. Sencillamente nadie lo sabe, y
aventurarse a querer saberlo no aminorará nuestra frustración, sintiéndonos vacios
de espíritu que es lo que nos mantiene insatisfechos.
Que es la vida sino un eslabón encadenado a otro, una generación
que continuó y precedió a otra, una chispa que surgió del génesis para que
casual y mágicamente se crearan todas las especies y cosas que nos rodean, así
se creó todo, como tú y como yo, de la explosión de una estrella primigenia,
pero no es eso a lo que me refiero ni lo que me interesa, yo me pregunto por la
vida como concepto filosófico y existencial, su ¿por qué?, su ¿cómo?, ¿qué
hacemos aquí?, ¿cómo será y a donde iré al cerrarse definitivamente y para no
volverse a abrir jamás mis ojos?, ¿cual será el fin si siento que mi amor por
ti y por los demás es infinito?.
Quiero y no quiero morir, a veces no y otras sí, el mundo
es injusto pero la vida es bella, luego, el destino, la enfermedad, la edad, la
ilusión y las ganas de vivir harán el resto.
Que es la vida sino la alegría por la llegada de un nuevo
ser, de una nueva vida a la que querer y ver sonreír desde bien pequeño, que es
la vida mi amor, sino entregarse por completo y en cuerpo y alma a todos
aquellos a los que quiero.