Soy yo y no tú, soy yo el que se contamina, nadie tiene
la culpa de que existan sustancias o personas toxicas en la vida, soy yo con mi
actitud el que acepta y permite la ofensa, o el que asertivamente establece límites
a lo que puede ser un problema y sus consecuencias.
Si no nos aporta nada, ni nos es necesario o no interesa,
distanciarnos es una buena herramienta, oídos sordos a palabras necias, o
borrar las huellas o el rastro a nuestro lado de su presencia.No tiene sentido molestarse por comentarios banales, por personas que al fin y al cabo por lo menos en tu vida no son nadie, dejarlos marchar o invitarlos con buenos modales a que marchen.
Quizás no sea tu intención el molestar o el molestarme, pero me reservo la opción y la decisión de anteponer no querer ver antes que cegarme, de no querer aprender de aquel que no tiene suficientes conocimientos para enseñarme, prefiero salir y no seguir al rebaño, prefiero ser fiel a mis sentimientos y dejar de reaccionar como no me corresponde, prefiero antes compartir mis sueños con quien aparece en ellos, que la vida con quien llena mis noches de pesadillas y desvelos.
