Somos dos ciegos en un " a ver si nos vemos ", era y es cuestion como siempre de sentimientos, eramos un " ya nos veremos " sin los ojos abiertos.
Era más de lo mismo, más a cambio de menos, buenos deseos, un quiero y no puedo aún queriendo, unas veces por estar cerca las que más y otras por estar lejos las que menos.
Eran solo palabras sin valor a cargo del pagador porque no valian dinero, era el compromiso de un momento, eran flores de un dia que morian tal como se iban diciendo.
Era la ciclica historia repetida hasta la saciedad, era la vida y su evolución avanzando pero hacia atrás, la sociedad y sus propositos para un año nuevo identicos al viejo.
No somos yá, ni la sombra de lo que fuimos, niños, amigos, conocidos, hemos crecido solo en tamaño pero no en valores, ni en compromiso, ni como personas integras que tienen la voluntad de dar lo mejor de si mismos. Conservamos la esencia que agoniza a las puertas de un abandonado edificio ya en ruinas, en nuestra defensa, como excusa, podremos argumentar quizás que nos distraimos, que olvidamos esa llamada que prometimos y nunca hicimos, por dejadez, por falta de interes o porque nos surgió un previsto imprevisto.