
El jueves,6 de febrero de 1992 se produjo un nuevo atentado de la banda fascista que nos castiga tan a menudo,por entonces yo estaba ingresado en un hospital,al dia siguiente en el Periodico de Catalunya en la seccion de opinion,uno de los redactores de articulos,publico´, uno de ellos,me impacto de tal manera que conservo aun dicho recorte,se llama,Rafael Torres,no se donde escribira ahora pero su articulo de aquel dia decia asi.....
CUESTA TANTO UNA VIDA ....
El infierno no existe,pero el hombre lo crea,es como si la grandeza de vivir,la magica sucesion de edades diferentes,el trabajo honrado,el amor fundiendo los plomos de la logica,el aroma asombroso de las comidas ricas o el narcotico de las noches de verano no consiguieran ahormar el corazon humano para el ajuste de tanta maravilla y su manso disfrute.
Cuesta tanto construir la vida desde que se viene al mundo ,por las ventanas de par en par de la madre en carne viva, y luego crecer cada dia, y sortear las fiebres y las viruelas y las tosferinas,y poco a poco ir conociendo el sentido de las palabras, de los numeros y de los colores, e ir preguntando todo, e iniciar el interminable camino del aprendizaje, cuesta tanto construir la vida que asombra lo facil que es acabar con ella.
Cuesta tanto crecer, acostumbrarse a no poder acostumbrarse a nada, asimilar el primer amor, al primer empleo, al primer choque con la dura realidad sin el acolchado de las pacres, cuesta tanto dotar de sentido cada una de las horas del dia y de la noche, soportar la soledad impuesta, hacer amigos,encontrar una casa, vencer el vertigo de la procreacion y tener hijos.Enamorarse de veras, sortear los zarpazos del infortunio, ir al trabajo cada dia, llegar a fin de mes y gozar de una mañana fresca en el campo, que no es posible que un solo tiro o una sola bomba puedan reducir todo ese esfuerzo, toda esa voluntad, todo ese milagro,a puras cenizas.
El infierno no existe, pero el hombre lo crea, y ese afan diabolico llena demasiadas mañanas de sangre y de locura.
Ayer fue en Madrid, antes en Valencia, en Bilbao o en Barcelona, y siempre el mismo estupor ante lo mismo: cuesta tanto construir la vida y es tan facil acabar con ella .........