Alegre despertar en Roma,a bordo,…de un barco velero,
mientras Neptuno, Dios de los mares,
amparaba mil y un demonios, en sus infiernos.
Piensa que la paciencia ,es perpetua,
que el naufragar de su orgullo,
solo es visible, mar adentro,
que el crepitar de la tarde, y el ocaso de ambos,
jamás poblaran aguas y océanos,
de frescas rosas, y sueños dorados.
Dejemosle ,… que prepotente se ofenda,
que ignorante apague nuestra luz,
justo antes, de encenderla,
que nos ahogue en la respiración,
que nos intente anular ,de pies a cabeza,
que se comporte como cruel, y triste episodio,
del que violento, mujer ,niño ,o naturaleza.
Que Dios colorea ,y regala pañuelos,
al que no sabe usarlos, con destreza,
como le da esperanza en el paraíso eterno,
al que en su fe confía, y desesperado ,le reza.
Mas la vida,…no discierne,
no aprecia diferencia entre humilde y nobleza,
a algunos, les repartirá bienes y suertes,
y a otros,…a otros la vida solo les dara sorpresas.