Es ley de vida, maldición Darwiniana sobre la selección natural de las especies, demoniaca teoría que pesa y sobrevuela, como buitre a la carroña, al que no puede negociar con Eros o Cupido, el ser el mas alto, o el que mas en su belleza crece.Evolucion de genes predominantes en la selva en la que se convierte la lucha por la supervivencia, de ser los mejor preparados para afrontar las adversidades, para nadar contracorriente, serpenteando mareas, y obstáculos si vienen de frente, consiguiendo con ello perpetuarse, al ser el mas fuerte, pues siempre es el débil, el que en su existencia se resiente.
De genes en cromosomas que otorgaran rasgos y ofrecerán mas posibildades, ambar, verdes o azules, ojos de pasión, indescifrables, labios feneticos, insinuables e impenetrables, de rojo intenso como una rosa fresca, o como la sangre que mantiene los corazones candentes, curvas provocadoras, esbeltas figuras talladas a la perfeccion, musas de piel aterciopelada, preciosas caras deslumbrantes, caras de angel, facciones delicadas, inconmensurables, se podría decir celestiales, de las que nos gustaría al ver en un espejo, nuestra imagen reflejarse, de agraciado carácter, en el reparto de fisonomías como bienes.Pero no siempre se adjudica más, al que menos tiene, ni por la parte mas ancha, es por donde la lógica, mas se sostiene, es imprevisible la evolución, como saber que es ley de vida, que la belleza con el paso de los años…como todo se pierde.