No habia luz para poder escapar de aquella sombra, se agotó al depositar la losa sobre el cuerpo que me sirvio de excusa para convivir en este mundo, a medio trago entre la embriaguez y las tinieblas que merodeaban la siniestra bebida.Sombra que envolvia todo, sin dejar lugar para el miedo, o temor, ni para un grito de terror, tan inaudible en este cajon a medida, como invisible era el paso de una nube en la noche, imperceptible en la penumbra severa.
Sombras, que serian punto de apoyo, para distinguir a otras, mucho mas negras y viscosas, arqueandose siniestramente sobre las paredes interiores de esta morada perpetua, glamourosa obra de arquitectura funebre en osamenta de roble, garras demoniacas perfiladas en madera, uñas rasgando la oscuridad, que protegia su proxima y certera presa.
Sombras en la sombra, cuerpo inerte ofrecido a ellas, tetrico banquete sobre la mesa,...de fondo musica celestial, cuervos y buitres trinando, golpeando con sus picos desde fuera.