Miedo al factor sorpresa, causa efecto inducido por la fisura en el aire de un rayo cegador, a ser influenciado por una misteriosa fuerza gravitatoria, y precipitarme en caída libre y voluntaria hacia tu interior.Miedo a la amistad, a la tuya, a no conservarla como mia, a la felicidad por rutina, o a una conversación mal entendida, a cambiarlas a ambas de nombre, a etiquetarlas equivocadamente, errar y como consecuencia o daño colateral, forzosamente acertar.
Miedo a la distancia, al enfriamiento global de un planeta llamado “Amor”, a guardar poco o mucho las formas, a no llegar, a no llegar mas alto, a no estar a la altura de las circunstancias, a no cumplir tus expectativas, a no llegar a tiempo, a quedarme en medio de ningún sitio, a caer y a perder.
A dejarte escapar una y otra vez, a enamorarme de un vuelo, y a no compartirlo contigo el primero, miedo a volar.
Miedo, a que se pase la edad, y a la penumbra que quedara luego, a no saber actuar en el momento adecuado, a no saber querer o amar, porque yá, mi mente no pudiera recordarlo, y por ello, se hubiera olvidado, a no saber.
A no saber desempeñar en cada momento, el virtual papel que tocaba, el asignado en este mundo desbocado de títeres, marionetas y muñecos de trapo.
Miedo a la cobardia, a ser el de hoy, nuestro ultimo amanecer juntos en la cuenta atrás de los días, a no verte mas, o a que no hubieras sido nada importante en mi vida.
Miedo a que fuera el final de los tiempos, el que te borrase de mis pensamientos, a no poder controlar los sentidos del gusto, del tacto, y del afecto, y a que se descontrolaran salvajes en el viaje que me permitia llegar, a los confines de tu cuerpo, miedo a ese deseo, y a no desnudarlo jamás, por no ser capaz de retenerlo con ningún argumento entre mis dedos.