Me abandono a mi suerte, y me sumerjo en ella y en el.Contengo la respiracion, se me corta y congela el ultimo aliento y el anterior, la piel se eriza despuntando todos los poros y pecados perpetuos que hierven y viven en ella.
Las manos freneticas no saben donde parar, ni llegaran a saberlo jamás, ni yo tampoco se lo sugiero, no me quisiera equivocar, senos entre tanta miel, ¿para qué tanta riqueza en las manos de un pobre?.
Exhala tu boca, de ella, inspira la mia y vuelta a empezar, jadea la noche y en satén se colorea y rubrica mi vida, como una melodia suena y chirria en el silencio, aquella diminuta ciudad a medida que nos cobija.
Y tus labios, los que eran de tu propiedad, que ahora es mia, no dicen ni susurran nada,
¡ dile tu sexo a ella, como explicar todo esto, tan solo con palabras!.
Convulsiona tu cuerpo, se retuerce en la brusquedad...algo bello, se ahoga la pasión en un celestial grito de dolor, o lo mas parecido a serlo. Besos, caricias, mas besos, calidos besos que funden el hierro en un incandesacente volcan.
Desde cuaquier postura, lugar existente en penumbra, o posicion, se divisa y se siente con mas intensidad, la furia del placer, si late fuerte y desbocado el corazón.