Venderia mil veces, mi alma al diablo, o se la regalaría al que aún sin dinero para si la quisiera.Seria como un sacrificio o tributo, como el regar de mis semillas tu tierra.
Venderia mi alma al diablo, por concentrar y comprimir todos nuestros deseos en un solo abrazo. Por compartir las mil y una noches contigo y con todos los necesitados.
Al mismísimo diablo, y en cuerpo y alma me entregaría, para que no dijesen que aún quedan nuevas formas de intentarlo, por mantener siempre virgen esa promesa, y por la felicidad tuya, que eres hoy quien me mantiene embrujado.
Venderia mi alma al diablo, si me mantuviese siempre joven y no hubiese prisa por visitarlo, por mantener viva la inspiración y por comprobar en persona, que el estado critico, es tan solo un estado estacionario.
Incluso dispuesto a pagar estaría, si desapareciese mi alma, la pena y el daño, si un cuadro se pintase en relieve, para observar su belleza como la tuya, desde cualquier lado.