Ahora, prepara su proximo viaje, llena la maleta con la parte mas imprescindible de sus pertenencias y recorre para orientarse con sus manos, las coordenadas de un mapa, tan distinto al que más de una vez le sirvieron a las mias para en versos recorrerla a ella.Su destino toma forma, como la escultura de una musa, como los recuerdos y las experiencias moldean la vida de una persona, o las curvas hacen atractiva a una sirena, un lugar sombrio, tierra de nadie, donde nadie, nadie, nadie la espera.
Yo, me cuestiono la necesidad de esa partida, ¿en busca de que eslabon perdido marcha, cuando sus brazos como regazo, ofrecen la mas sugerente de las cadenas?, ¿acaso no eclosiona mas el AMOR en el agua fresca que en la humedad de esa tierra?, por eso no lo entiendo, pero tampoco me seria util el conocer la respuesta.
Pero aún asi, la ausencia la hace mas llevadera el saber, que el unico viaje que no admite o conoce la posibilidad de ida y vuelta es el de la vida, por lo que volvera seguro, como año tras año consecutivamente van y vienen las estaciones, para terminar y comenzar siempre, de nuevo, desde la primavera, como el girar de una rueda, como el ir y venir de las olas hacia la orilla, o hacia la arena, influenciadas por la Luna llena.
Volvera para mantener la mente abierta, para inseminar y dar a luz, junto al arbol de raices mas profundas a la mas risueña de las flores, que imaginase ningun jardin, ni ningun poeta, antes de que esta floreciera.
Volvera porque quiere volver, por voluntad propia y ajena, porque su casa es esta y no otra, y en ella, siempre hay alguien que la hecha de menos, alguien que desde siempre...la espera.