Involucrarse en el proyecto, crecer como personas junto a él, como algo muy importante,
como la esencia de lo nuestro, como la culminación de un sueño y crecer y crecer.
Colaborar en buscar para querer encontrar, ponerse ambos de acuerdo en lo mismo y en lo diferente, y que nadie aporte más de lo que deba aportar, ceder, negociar, entregar todo lo que se esté dispuesto a dar, consensuar en común un espacio común y abierto en el mundo, para cuando la libertad seduzca a las sirenas e hipnotizadas estas, necesiten sentirse libres y quieran salir a nadar.
Hacer de todo ello un ejemplo para la humanidad, una meta por la que luchar, la risa, la alegría y el epicentro de la felicidad.
Ahora viaja el futuro en el tiempo a gran velocidad, valorar el momento, si es factible todavía el comienzo o este, ya ha comenzado a comenzar, y se desarrolla de pequeño a grande o de diminuto a gigante, para crearse algo inimaginable, como surgieron las dos Lunas de Marte tras un relativo pequeño impacto sideral.
Solapar los brazos de hombre y mujer, conjuntar y aunar esfuerzos, compartir estados de animo, sincronizar pies y manos, y por EL, como por el bamboleante movimiento de un barco velero, dejarse cada noche acunar.
