Sobrevivir
donde habría que vivir
donde no se siente nada
donde respirar es delinquir
y hasta la miel
se saborea amarga.
Donde su simple presencia
duele y acobarda
la mirada corta
y las heridas escuecen menos
que los besos en la boca.
Sobrevivir
uno, dos, tres
mil años
te impide dormir, no sueñas
tú siempre te equivocas.
Feliz es la soledad
cuando cualquier alegría
la ira provoca
ironias del amor
cuando su nombre
si existe es tristeza
y se hace volátil
en sombras.
Vida tediosa
para una mente
asustada y miedosa.
Te doy mis ojos
y los utilizas como recipientes
para llenarlos de lagrimas
te entrego la piel
y la castigas
el alma
el alma
y de cuajo la arrancas
te regalo una vida y de un golpe
la destrozas y maltratas.
Mientras
lentos pasan los días
un segundo se hace eterno
inacabable una semana
se olvidó
el concepto del tiempo
y que el corazón herido
se desangraba.
