Sin palabras, actos o hechos que obtuvieran clemencia, todos ellos eran culpables, ninguno escapaba de sus garras, ni de sus fauces, ni de la quema en la hoguera, nadie tenia el margen de la duda, ni la presunción de inocencia.
Cubria por aquellos entonces la enfermedad como una plaga sobre la tierra, la capacidad humana de comprender, de entender, de empatizar con el resto de la raza, de los mortales, con los demás, con sus congéneres, con otros seres de identidades e ideologías diferentes.
El perdón usado tantas veces, y otras tantas usado en vano, había perdido ya, todo su encanto, todo su efecto y su poder de convicción, no como en el primer o segundo intento, en los que el perdón aún era algo nuevo y servia por ello para algo.
Costaba ponerse a andar, ¿quién se atrevía a dar el primer paso?, ¿quién era capaz de volar desafiando a la fuerza de la gravedad o a la centrifuga de un tornado?, ¿quién era valiente si el rival era mucho más fuerte y también mucho más alto?.
Era tan poco creible la versión del acusador como la del acusado, por lo que no había abogados dispuestos a defender el caso.
Hablemos pues de la verdad, hablame tú de ella y yo lo hare de su hermana gemela, de las dos caras de la verdad, de la verdad según quien la cuenta, ambas son verdad, ambas son ciertas, pero cada una es cada cual, de distinto padre, argumentadas de una u otra manera y al final la verdad de uno es falsa para el otro y viceversa.
Todos estos conceptos me hacen preguntarme, ¿cuáles son los mismos que tenemos de esta vida?, ¿cuáles son nuestras metas y prioridades?, ¿a que esperamos o que esperamos que nos ofrezca ella?, ¿somos o no conscientes de su brevedad?, ¿debemos resignarnos a vivir con paciencia las injusticias?, ¿debemos hacer de tripas corazón y de la mente la guerra porque otras personas hacerlo quieran?.
El perdón de los pecados, arrepentidos los quiere el señor, la rebelión de las piedras contra las manos que ninguna de ellas dice haber lanzado, la justificación del dolor por el dolor, y por ultimo y para concluir esta exposición, el hurgar en la herida abierta que curiosamente nadie dice haber causado.
Total, motivo no había para lamentarse tanto, tanto, tanto era tan poco, y tampoco era, para tanto, tanto.
"EL AMOR, ES LA PASION POR LA DICHA DEL OTRO"
Cyrano de Bergerac
Cyrano de Bergerac
jueves, 3 de marzo de 2011
LA VIDA ES BELLA
Hola, os quiero invitar, a que conozcais este comienzo mio como blogger, me parece que se llama asi,bueno en el ire publicando mis poesias,no os pido que os las aprendais, solo que las leais si os apetece,a lo mejor no os gustan, pero como las he parido yo, y a todas las madres sus hijos les parecen los mas guapos,pues eso que a mi tambien me lo parecen .
Por ultimo agradecer a ese gran vecino y para mi amigo sr,Cardenas por su asesoramiento informatico constante, y recordaros que tanto el titulo del blog,como la fotografia de encabezamiento,pertenecen a una conocida pelicula,que si no la habeis visto os la recomiendo,y las he puesto porque me siento muy identificado con ese gran actor protagonista de esta pelicula,Roberto Benigni,que en la ficcion creo recordar se llama Guido,bueno ser comprensivos y espero que os entretenga un poco....un saludo
Por ultimo agradecer a ese gran vecino y para mi amigo sr,Cardenas por su asesoramiento informatico constante, y recordaros que tanto el titulo del blog,como la fotografia de encabezamiento,pertenecen a una conocida pelicula,que si no la habeis visto os la recomiendo,y las he puesto porque me siento muy identificado con ese gran actor protagonista de esta pelicula,Roberto Benigni,que en la ficcion creo recordar se llama Guido,bueno ser comprensivos y espero que os entretenga un poco....un saludo
