Tan solo fue soñar hasta despertar,
un engaño más a la realidad
el querer negar, el pensar que ya,
el esperar sin más
que la noche acabe.
Y del bien y el mal, prefiero no hablarte,
ni del mundo que ansié crear,
ni de los polos opuestos
que algunos ingenuos afirman
que se atraen.
Tan solo un espejismo,
un castillo de naipes
construido en el aire,
la sombra de uno mismo
siempre a la sombra de alguien.
Tan solo fue soñar hasta despertar,
lo fue mientras y durante,
luego fue después, luego ya era tarde,
la paz de una mentira a tiempo antes
que la de mil verdades.
Tan solo fue soñar,
tan solo fue un gran sueño
que se hizo pequeño
cuando más debía crecer,
para hacerse grande.
