La mirada física o bien distinta, la que ahonda y profundiza en las cosas y personas a las que se mira, la que analiza y ve o cree ver más allá de la simple existencia de cuerpos como cuerpos y de cosas cómo objetos.
La que observa el comportamiento y saca equivocadas o acertadas conclusiones, la que ve como interactúa y se relaciona con uno mismo y con el medio.
Intento siempre mirar más lejos, en perspectiva, a última hora del día, a partir de ese momento con toda la información que los ojos reciben y transmiten más al corazón que al cerebro, los sentimientos y los sentidos forman una imagen basada en reacciones diversas, cómo hablan, piensan y se expresan, como se interesan o no, o hasta donde no deja de ser, ser o no ser un interes sincero y duradero en el tiempo, como y durante cuánto tiempo calla y cuán largos son sus silencios
Tras ello, los ojos descansan, cuando ya lo han visto todo y cansados se cierran en un largo parpadeo.
Quizás mañana al despertar lo haga en un mundo nuevo, quizás no es el momento, ni la edad, quizás ciega tanto el Sol por exceso como el antifaz de la oscuridad por defecto, quizás y solo quizás, cuando por casualidad nos crucemos o cuando por deseo mutuo nos encontremos, volveremos más que a vernos, a sentirnos el uno al otro con los ojos abiertos