Me parió el mar salvaje
bravo oleaje
espuma y bandera blanca.
Me empujó de abajo a arriba
contracciones y sacudidas
me arrastró en su vientre materno
lecho marino sin salida.
Me zarandeó en sus entrañas
me revolcó en una espiral
de fuerza desbocada
jugó con mi cuerpo
como con una marioneta
como con un muñeco de trapo
a la deriva naufrago
en el océano.
Nacer, romper aguas
la urgencia, la prisa
lagrimas saladas en la orilla.
De naufragios previos
de barcas y pecios
alumbramientos
de mareas y corrientes
fundido a negro.
No es la hora,
no ha llegado tu momento
una ola tras otra
prolongaban la agonía en el tiempo.
¡Resiste un poco más!
No puedo
¡Sal de ahí!
Ella primero
si me quedo sin ella, con ella me quedo.
Corriente de resaca como tela de araña
te atrapa en su red
y de ella pocos escapan.
Corriente de retorno
mar de fondo
luchas, te agotas
te devoran las olas.
Bendita playa del Socorro
que nos brindó la experiencia de conocer
la naturaleza desafiante e indomable
de sus aguas
y a la vez, la oportunidad de seguir vivos,
de poder contarlo
porque ella fue la elegida
por los angeles para volar
surfeando sobre su superficie,
sobre ella y sobre lo frágil y efímero
de la vida.
Playa del Socorro-Tenerife 26/07/2.025