Gracias a que las cosas no son, ni suceden como quisiéramos, pasan otras.Gracias a que la vida no es eterna, el sufrimiento esta acotado, es propenso a su declive, y por lo tanto, tiene los días contados.
Por eso es de agradecer y entender, que las cosas, han ocurrido por algo, que por no ser como imaginé, ni estar escritas en mi vida como yo mismo dicté, han acontecido situaciones y personas, que van mas allá del enloquecer, y de la comprensión de la alegría en el ser humano.
Que gracias a estar en posesión del don del olvido, los días no se hacen tan largos, por eso no se bien que es lo que debo hacer, si rendirme, y bajar de este mundo para seguir el camino a pie, o asirme a sus espaldas para seguir galopando.
Estoy en duda, ¿o no es para estarlo?, la vida es fácil y sencilla, las dos a la vez, pero nosotros, la complicamos.
No necesitamos grandes lujos como equipaje de mano, para acompañarnos en el viaje del saber, pero si es necesario contar con alguien…que te de fuerzas, que te ayude y te empuje a reflexionar sobre lo que todavía, nos esta aguardando.
Gracias a que las cosas no son, esperamos que alguna vez lo sean, a eso lo llaman ilusión, al conservar la esperanza de que alguna vez, sucedan.