No necesitaba traspasar aquella línea, ¿para qué?, ni subir mas alto para desde arriba, divisar mejor, ¿el qué?...me conformaba con la rutina, después de todo, si algo no me gustaba o no me convencía, algún dia lo borraría, lo difuminaría hasta hacerlo desaparecer, o en el peor de los casos, caducaría arrinconado en un cajón, detrás de un reloj viejo y estropeado, lo guardo porque me ayuda a no envejecer.Era conformarse un poco, con las normas que se establecieron tras el pecado a nivel individual, pero aplicado su castigo a un plano general, a pagar justos por pecadores, y llegar a no saber distinguir entre el bien y el mal.
Ya me vale el momento, este, es único, sublime e irrepetible, pues jamás volveré a tener noticias de el, lo aprovecho y saco lo mejor, la sustancia y la esencia que me ofrece, aunque no logre encontrarle inicialmente el sentido, y le cambie por necesidad el nombre y el apellido, y tergiverse lo que me dijo, y lo que no hizo, e interaccione de forma intima con el, y el conmigo, le de la vuelta, y quiera hacerlo mi amigo, y lo abrace como tal, y lo sienta tan solo mio.
Que mas puedo pedir, si soy capaz de soñar, incluso estando dormido, si persevero en las ideas, y vuelvo lo palpable en ambiguo, si, es cierto, ¿de que me sirve?, o ¿para qué lo utilizo?, no lo sé, pero no me preocupa lo mas minimo, sigo adelante, mirando hacia el semblante del horizonte, como lo hago en el de la cara de un niño, de eso se trata, ¿no?, de buscar fértiles sensaciones y placeres que te hagan estar en paz contigo mismo, que recompongan el olvido, y encajen las piezas, levantando el animo por la cara opuesta, a la que hasta hoy lo hicimos, diferenciando segmentos de tiempo,
separando los calientes de los frios, sopesando si son unos o son otros, los que incitan al rugir de la violencia en los cataclismos.
Todo parece ser asi, estar ya, preestablecido. O lo hago yo diferente, o me quedo estatico para que todo siga siendo lo mismo, o navego cambiando de rio, o sigo bajando dejándome arrastrar por la corriente de este y vuelvo a pasar por los mismos sitios, mismos acontecimientos, mismas actitudes que erosionan la voz hasta dejarla a la altura de un leve silbido, mismas emociones, las mias, las que surgen a borbotones entre las grietas que deja visible la roca caliza, emociones en nivel superlativo, culpables al fin y al cabo, aunque sea en grado de tentativa, culpables…culpables de querer abarcar tanto, y no en su justa medida, culpables de querer sanar el llanto, y a veces hacer mas grande y profunda la herida.
En fin, aventuras y desventuras, en busca de la tierra prometida, de abrazar si se dejan las nubes, o de intentarlo mientras permanezcan dormidas.
En busca de culpables e inocentes, de una isla desierta donde despertar acompañado algún dia, en busca de mis raíces, de saber si son arrugas o cicatrices, en busca de la felicidad perpetua, si no me engañaron y de verdad existe.