Pero que son nuestros problemas, nuestras preocupaciones,
enfermedades o penas en el contexto de la historia, que son, 70, 80 o 90 años
que es lo que dura aproximadamente la existencia humana frente a los miles de
millones de ellos que la vida lleva existiendo.
Todo es relativo, circunstancial, todo lo que es vivo
morirá, desaparecerá cuando termine su ciclo vital, y en el caso de los seres
humanos, con ellos, todos sus sufrimientos, sus ansiedades y todo lo que
consideraban importante.No serán necesarias más de dos o tres generaciones para que nos convirtamos en olvido por completo, en casos extremos ni los hijos o por ser un poco más generoso ni los nietos nos recordaran pasado un tiempo.
Nadie nos traerá flores, algunos tendrán que esforzarse incluso, para recordar nuestro nombre.
Nuestro paso por la vida es transitorio, podemos considerarnos egocéntricos, ser el centro del mundo, pero sin ánimo de ofenderme y sin la intención de menospreciarnos, pienso que somos mucho menos que eso, somos un simple parpadeo en una mirada infinita, un grano de arena en el desierto, o en el inmenso océano una insignificante gota de agua.
Somos un poco más que la nada, la historia nos menciona por decir que alguien, alguna vez existió y desapareció en el mismo instante, como un destello, como un relámpago centelleante que muere nada más verlo.
Así somos de pequeños, aunque algunos se llenen de orgullo y no entiendan lo que tiene su existencia de efímero y pasajero.
