Había puzzles de una sola pieza, los había de varias también, los habia completos pero aún así había siempre alguna pieza que sobraba una vez acabados.
A veces habían piezas que ni cambiandolas de posición encajaban o queriendo encajar y habiendo encontrado su lugar correcto las movian o las desplazaban.
Habían piezas cambiadas de cajas que no se correspondían con el juego al que se jugaba, piezas caídas en el suelo, piezas escondidas dentro de la mano como as en la manga, piezas que saltaban una vez colocadas, piezas que se doblaban o en el peor de los casos se perdían buscando un hueco para ser junto a las otras, una más y aparecían al cabo de unos años.
¿ Que pieza es si del revés no se puede saber a qué puzzle pertenece ?, ¿si en su metamorfosis se adapta y mimetiza dándose sola la vuelta, girando, cambiando a su antojo de forma, color y tamaño?.
¿ Cómo acertar sin errar en el puzzle de la vida cuando sin ser el un juego, por ella apostamos y nos estamos jugando tanto ?.