Tanta jerarquía, tanto sueldo, tanto puesto, tanto especialista, tanto experto, tanto colocado a dedo, tanto asesor, tanto enchufado.
Tanto escalafón, tanto superior, tanto perrito de salpicadero, tanto director, subdirector, encargado y delegado para realizar un mismo trabajo, tanto y tantos palmeros.
Tanta burocracia, tanta burrocracia, tanto vuelva
usted mañana, tanta parafernalia y parásitos, tanto trámite para justificar tanto cargo y tanto vago.
Tanta falta de seriedad, de meritocracia, de compromiso, tan anestesiado el pueblo, tan abducido, tan servil, tan adoctrinado, tan voluntariamente esclavo. Tan pendiente y dependiente, tan desconectado, tanto estímulo para que no piensen, y asi todos conformes, todos contentos, aunque por mucho menos ardía Troya en el pasado.
Tanto impuesto para mantenerlos, tanto tributo, tanto pago, tanto hacer caja, tanto dinero mal gastado, tanto robado, tanto ladrón de traje negro y tanto de guante blanco.