Imaginé un mundo mejor, pero el egoísmo, el afán de
protagonismo, la envidia y el orgullo, hicieron de mi deseo el suyo,
transformando mí sueño en un proyecto, puede que idéntico pero con fines que
por ocultos quizás opuestos, a los que en su estado primigenio idealizo su
creador.
En él, en ese mundo y lejos de los intereses personales,
se impondría el interés y el sentido común, se, que en la actualidad es
inconcebible esta idea, incluso entre personas que comparten los mismos ideales
en organizaciones, están sometidas a feroces guerras y luchas internas por un
poder, el mismo por el que estarán dispuestas a pedir las cabezas de los que
dicen caminar en la misma dirección que ellas, el ser humano es capaz de esa y
de otras vilezas, es capaz de traicionarse a sí mismo, a lo que piensa por un
lugar entre la criticada por el mismo realeza, o por subir junto a los demás a
un pedestal que les de popularidad, sin asomar en su integridad física o moral
el mínimo atisbo de vergüenza.Hablo en general, estos principios se pueden aplicar en nuestra vida a múltiples facetas, cualquier situación está sujeta al más que posible interés individual y personal, y por ello es difícil consensuar las diferencias.
Reflexiono y no entiendo la unión sin unidad, ni el llegar a ningún lugar sin caminar, ni la entrega a una causa si no es desinteresada y sincera, siempre desde la humildad, así concibo yo el mundo, si distante lo crees del tuyo, no tiene sentido ni futuro nuestra amistad.
