Ser
o sentir
soy
o siento
existencia
o pensamiento
realidad
o sentimientos.
Soy humano o me siento humano, ¿podría serlo
sin sentirlo?, ¿dejaría de ser humano si mi mente se sintiera y pensara como la
mente de un pájaro?, ¿sería suficiente ese sentimiento para volar como uno más
de ellos?, ¿o moriría en el intento borracho de esos infundados sentimientos?.Soy un ser humano porque vivo, porque tengo dos piernas y dos brazos, porque razono, porque erguido camino y porque reúno todas aquellas características que definen a aquellos seres denominados humanos.
Si pudiera volar que no puedo, sería un pájaro, o si pudiera vivir bajo el agua que tampoco puedo porque me ahogo, sería un pez, el si puede vivir en ese medio hostil para mí, porque él ha evolucionado.
Como muchos, cuando yo era niño. Me sentía Superman o un vaquero solitario influenciado por agentes externos como la televisión, pero todo era fruto de la imaginación, de la fantasía y de los sentimientos, cierto es que solo era uno más, de aquel grupo de niños pequeños que se evadían de sus vidas a través de los juegos.
Tiempo después, me siento fuerte pero realmente no lo soy tanto, me siento buena persona, buen amigo, buen padre y buen hijo, pero a menudo se me olvida y necesito que la autoestima de vez en cuando me lo vaya recordando, me sentía de pequeño un astronauta entre galaxias y estrellas, y mis sentidos se detuvieron a mitad de camino para formar parte de otro universo, el de los poetas, ese lugar en el que sin llegar a ser en él un habitante, se sienten y se expresan las vivencias.
La realidad es una y las realidades tantas como mentes la interpretan, afirmar que siento que soy un lunático no me impide pisar con los pies en la tierra, mi tierra es la tierra, esa es la respuesta cuando en la Luna me preguntan por mi procedencia, si, entre la una y la otra hay diferencias, mi planeta es azul y blanca pero igual de bella es la Luna llena.
Ser o sentir, la segunda palabra complementa y da fuerza a la primera y no viceversa, como paradoja puedo sentirme libre porque desde niño me han enseñado que vivir en libertad es vivir atado de pies y manos o esclavo de unas cadenas, miente que algo queda, la mente acepta con y como normalidad aquello que le han enseñado durante años, como el animal maltratado a diario, que a diario impaciente espera su ración de alimento y violencia.
Ser o no ser, esa es la cuestión en cuestión, la reflexión que hago estudiando y analizando por encima, las incógnitas que la filosofía intenta resolver sobre nuestra existencia.
Lo principal es la inteligencia, observar e ir más allá, sin resignarnos a dar por buena la primera versión que nos ofrezcan, rebelándonos contra lo establecido si lo vemos huérfano de coherencia.
Pienso luego existo, y aunque solo sé que no sé nada, sé que la fe mueve montañas, y que el habito y las enseñanzas hacen al monje, y Dios al hombre a su imagen y semejanza.
