Son tan frías tus palabras, tan vacios tus sentimientos
como vanos los intentos de sacar algo en claro de la nada.
Irresponsables, somos irresponsables, animales
irracionales producto de la ignorancia.No aprendemos, nos gusta sufrir, castigarnos y flagelarnos, nos hacemos a nosotros mismos daño, nos ahogamos sabiendo nadar, podemos volar y no acabamos de levantar el vuelo, somos la nube más negra en una tormenta, somos el error, el adiós, y el dolor del engaño.
Cuando llegamos donde queremos retrocedemos un paso, cuando tenemos lo que deseamos, no es suficiente y dejamos de valorarlo, cuando la vida nos sorprende, nos damos cuenta de que no es la sorpresa que esperábamos.
Así somos, infelices por naturaleza, insatisfechos, nuestra codicia es insaciable cuando están cubiertas las primeras necesidades, cuando no sentimos en nuestro estomago las fieras dentelladas del hambre, ni la piel cuartearse a causa del frio como la de tantos vagabundos que sin otra opción duermen sus inviernos e infiernos personales en las calles.
